Mi experiencia con Open English
Este artículo es, más que todo, a manera de información y se
basa en mis experiencias con esta empresa, para que, en caso de que lo estén
considerando, estén prevenidos y no se lleven sorpresas desagradables.
Todos hemos visto los comerciales de Open English y nos
hemos reído con las ocurrencias de sus dueños. Sin embargo, como buena
publicidad, las clases “en vivo” distan mucho de ser como ahí se muestran.
Contratamos el servicio apenas llegamos a Costa Rica,
primero para reforzar los conocimientos de mi hija que está estudiando la carrera de Ingles en la universidad, y segundo porque yo necesitaba refrescar
lo aprendido hace años y porque un segundo idioma es muy importante a la hora
de buscar una mejora laboral, más en este país que piden inglés para la mayoría
de los trabajos.
Los vendedores de Open English saben hacer muy bien su
trabajo, son puntualísimos, te llaman cuando tú les dices que los puedes
atender y cuantas veces haga falta. Son amables, carismáticos y totalmente
avocados a tus necesidades. Te dibujan la oferta de una manera tan sorprendente
que si te descuidas, eres capaz de dejarles a tu mama como mucama para pagar el
curso. Pero hay que tener algo muy muy claro siempre: el vendedor de Open
English NO ES TU AMIGO, así se ría contigo y sea simpático y tu sientas que
quiere lo mejor para ti. Es su trabajo, gana comisión si logra que compres o te
quedes con el producto (pagando más) aunque sepa que no estas satisfecho.
El chico que nos vendió el paquete nos habló de todos los
beneficios, de los descuentos que tendríamos si nos inscribíamos las dos y los tipos
de cursos que tenían: el de 1 año o el intensivo de 6 meses.


