El precio a tu trabajo lo pones tú, no el cliente, así que: Valórate
¿Cuántas veces no les ha pasado que dan una cotización a un cliente, o están vendiendo algo hecho por ustedes y les dicen que eso vale mucho menos? O peor aún, te dicen cuanto debe ser lo que debes cobrar. En ocasiones hasta comparan tu trabajo con el de otras personas haciéndote sentir que el tuyo es de menor calidad y hasta es un pecado creerte igual o superior a la competencia.
Esto pasa mucho cuando la persona es trabajador independiente (abogados, ingenieros, cantantes, bailarines, fotógrafos, diseñadores, etc.), o su trabajo es artesanal, (como aquellas personas que elaboran bisutería, encuadernación, cerámica, productos en cuero, etc.). Al parecer existe la creencia de que, al no pertenecer a una empresa, el trabajo vale menos. Es muy común ir a una tienda de ropa y comprar una prenda sin siquiera decirle a la cajera “esto debería ser más barato”, a lo que probablemente la cajera responda “vaya a otra tienda”. Incluso, a veces estamos comprando un producto porque es de tal marca sin chistar, o porque lo compramos en equis tienda que está en un centro comercial carísimo y llegamos a justificar el precio con “bueno, es que es de excelente calidad, es que ellos pagan impuestos, es que tienen sopotocientos empleados, etc.”. ¿Y cuando no se trata de algo elaborado sino de un servicio? ¿Regateas una cotización de una firma de conocida?




