jueves, febrero 16

Etica del fotógrafo: Entre bomberos no nos pisamos la manguera


     El artículo de hoy nace del décimo aniversario de Espejismos Producciones, mi empresa de Fotografía, Video y Producción de eventos.

     ¿Anécdotas de estos 10 años? ¡Pues muchas!, podría escribir una novela con todas ellas. Desde los momentos más divertidos, las fotos que jamás pensé que captaría y los momentos desagradables con ciertos cavernícolas. 



     Pienso que lo más gratificante de este mundo es la sonrisa de satisfacción de tus clientes; y el ver publicadas tus fotos en sus redes sociales es la garantía de que entregamos un trabajo bien hecho.

     Sin embargo, este artículo recopila ciertos tips o consejos dedicados a todos aquellos fotógrafos (principiantes o profesionales), a fin de mejorar su trabajo y la interacción con otros colegas. Todo se basa en mi experiencia y en las opiniones de clientes y fotógrafos.

     Artículos y tutoriales de fotografía están por doquier en internet, pero el tema que trataremos es otro, hoy hablaremos de ÉTICA.



1.- La cámara no hace al fotógrafo. 

     Me he cansado de decir y demostrar la veracidad de esta frase. Puedes tener una cámara de 5000$ y ser superado por alguien que tenga una cámara de 600$ o peor, alguien con un iphone (se han visto casos). Se trata de conocer tu cámara, saber todas las posibilidades que tienes con ella y aplicarlas. En mi opinión personal, la marca es lo de menos, cada quien trabaja con la que mejor considere. Yo me inclino siempre ante Nikon, pero hay quienes prefieren Cannon o Pentax. Cada quien es libre de elegir la marca y modelo que prefiera y se adapte a su trabajo. Tambien es ridículo llenarse de lentes y accesorios carísimos cuando la verdad, tu trabajo solo requiere 3 o 4. Imagínate llegar con dos bolsos de cámaras y lentes para fotografiar un cumpleaños en tu oficina. Cada ocasión requiere un equipo acorde a las circunstancias. Por lo tanto, no exageres, llegar a un sitio con la mega cámara no te hace más profesional, TU TRABAJO FINAL es lo que te define.

     Encontré este artículo que me pareció muy interesante y lo comparto con ustedes, espero les guste.
    A veces pensamos que los que siempre se atraviesan delante de la cámara es el público, pero no…los fotógrafos en algún momento de nuestras vidas lo hicimos. Esto es más que todo error de principiante, estamos tan concentrados en no perder ningún detalle con el lente que olvidamos que los que están detrás de nosotros también quieren ver!!!. Recuerdo la vez que una amiga me pidió que fotografiara su renovación de votos matrimoniales. Fui con un amigo, él se quedó en las sillas con los demás mientras yo me dispuse a fotografiar. Las fotos quedaron hermosas y estaba muy orgullosa de mi trabajo, hasta que mi amigo me dijo “si, por suerte están las fotos porque ninguno de los que estuvimos en la iglesia pudimos ver nada pues te atravesaste durante toda la ceremonia, apenas si le vimos la cara al sacerdote”. Lección aprendida…

     Esta situación la viví también en un evento donde tuve la oportunidad de bailar. Era una competencia y mi grupo había ganado. Apenas la presentadora dijo nuestros nombres, ni tiempo dio a que nos pusieran las medallas, el fotógrafo que habían contratado se lanzó a la tarima y nos fue acomodando para la foto, ¡en pleno acto! 

     Incluso una vez fuimos a fotografiar a un grupo en una competencia de danza árabe. Como siempre, nos acercamos, nos identificamos y pedimos permiso para fotografiar a nuestros clientes. La organizadora aceptó, no sin antes señalarnos que estaba terminantemente prohibido subirse a la tarima a fotografiar mientras los participantes estaban bailando. La miré con asombro y le dije “Disculpe… Pero… ¿quién hace eso?" Y luego recordé a aquel colega del ejemplo anterior y respondí “tranquila…nosotros sabemos hacer nuestro trabajo”. 

3.- Muévete!
 
   No, no me estoy contradiciendo. Una cosa es no atravesarse y otra es tirar las 300 fotos desde el mismo lugar. DEBES moverte si quieres contar una buena historia con tus fotos. Esto va, tanto para las sesiones fotográficas como para cualquier evento. Recuerda que el ser humano no es perfecto, por lo que captar solo un ángulo de su cara (sobre todo si no es el que le favorece) hará que nunca más quieran saber de ti. Esto me pasó cuando me casé (por allá en los años mil ochocientos no me acuerdo). El fotógrafo impuesto por la iglesia se puso a mi lado izquierdo en el altar y desde ahí sacó absolutamente todas las fotos de la ceremonia. Lo quería asesinar….

     Igualmente me pasó las veces en las que bailé en teatro y había otro fotógrafo. La persona simplemente se ponía en una esquina y de ahí sacaba todas sus fotos. ¿Cual era el problema? Pues aparte del ángulo, las beneficiadas eran las que bailaban de ese lado, las que estábamos en la otra esquina nos perdíamos en la lejanía. Vamos, no discriminen que las que estamos atrás también estamos pagando!.

     En fin, si vas a fotografiar en un evento, ¡muévete!, obviamente CON DISCRECION. Te va a tocar caminar agachado mientras te desplazas a diferentes áreas y no interrumpir la visibilidad del público o arruinar el video. Igualmente en las sesiones de fotos, no esperes que el cliente haga todo, busca diferentes ángulos para la misma pose, verás los increíbles resultados que obtendrás.

4.- Pide permiso.

     Si llegas a un evento como una muestra teatral, una exposición, una inauguración, un concierto, etc., y se ha contratado un equipo de fotografía y quieres igualmente fotografiarlo para practicar o darte a conocer, PIDE PERMISO. Yo personalmente lo hago, ya que esto te da más libertad para fotografiar y hasta para conocer otros colegas que no te verán como una competencia. Me ha tocado asistir a presentaciones de danza árabe, donde mi trabajo es fotografiar o filmar solamente a una de las academias que se presenta. Lo que siempre hago es hablar con la persona que organiza el evento y pido que me presente al equipo de fotografía. Les aclaro lo que yo voy a hacer y listo. Puedo tranquilamente compartir el espacio destinado al fotógrafo, instalar mi cámara de video al lado de sus cámaras sin ningún problema. Y por supuesto, cumplo con mi palabra. Quedo bien con mis colegas, con sus clientes, con los míos y conmigo misma. 

 
    No hay nada más feo que ver a un fotógrafo escabullirse dentro del público y ver cómo, al apagarse las luces o empezar el evento, saca de su bolso la cámara y empieza a fotografiar “escondido”. Esta actitud me recuerda mucho a los que se llevan la filmadora al estreno de una película para después montarla en internet. Un profesional no hace eso… y dígame los que se paran frente a una iglesia donde hay chicos haciendo su primera comunión y mientras están en la fila para entrar, aprovechando la confusión del momento (y el que los organizadores no estén cerca) los abordan para sacar fotos rápidas en la calle para pegarlas en la pared de la iglesia al finalizar el acto, como si se trataran de estampitas de santos. Señores, eso es FEO…

5.- Respeta a tus colegas. 

     Si te consideras un PROFESIONAL, este punto es irrelevante para ti, pero lo menciono porque lamentablemente hay colegas que consideran que ser profesional es gastarse el sueldo de un año en una cámara costosa, cuando esto es lo de menos importancia. Ser profesional implica respetar el trabajo de los demás y comportarse a la altura.

     Hace poco vi un video de un fotógrafo español que decía que en este gremio reinaba la envidia y la guerra gratuita entre colegas. Yo misma he sido víctima de comentarios ofensivos disfrazados de indirectas en redes sociales criticando hasta el modelo de la cámara que uso, manejando la crítica destructiva a su manera y buscando con esto el apoyo de sus seguidores. La pregunta para estos casos es: ¿en qué te afecta el modelo de mi cámara? ¿Dejas de comer por el lente que uso para fotografiar a mis clientes? ¿Tú me pagas? 

    Fotógrafos hay un montón y cada día son más, y hay infinidad de clientes para cada uno, entonces, ¿por qué la crítica negativa con tus colegas?. Aparte, ¿cómo crees que te ven tus amigos y los que siguen tu trabajo con este tipo de comentarios? En lo personal, cuando escucho a alguien desprestigiar públicamente el trabajo de un colega lo único que viene a mi mente es “¿y que dirá cuando yo no estoy?” Y ni hablar de aquellos que se acercan a tu cliente hablándole mal de ti, y más, sin conocer al cliente. ¿Acaso ese es tu problema? ¿O necesitas tanto comer que quieres robarte el cliente desprestigiando a alguien a quien ni siquiera conoces? ¿Piensas que el cliente te tomará en serio? Si piensas que algún colega está cometiendo algún error o sientes que podrías darle algún consejo, acércate y díselo, ¡SUMA, no RESTES!, porque degradándolo con tu propia versión de la historia, el único que quedará mal serás tú. En todos estos años he visto tantas veces esta actitud que lo que me provoca son nauseas. Como decía mi suegra “calladito te ves más bonito”.

6.- Respeta al cliente.

     Cada uno de nosotros tiene un tipo de público más numeroso que otro. En mi caso, mis clientes en su mayoría son damas y dedicadas a la danza. Por lo tanto, el 80% de las fotos que verás en mi pagina web y redes sociales son fotos de este tipo. Es un público EXTREMADAMENTE exigente y debes estar conectado con sus necesidades para cubrir, a cabalidad, con sus expectativas. Tengo colegas especializados en eventos deportivos, otros en bodas, tres en mascotas y uno en alimentos (fotos de tortas de matrimonios, buffet, recetas, etc.). Cada público tiene sus exigencias, sus complicaciones, su arduo trabajo. Por lo tanto, denigrar a un fotógrafo simplemente porque tenga imágenes de perritos en su página habla muy mal de ti. 

     Un profesional RESPETA tanto a colegas como a clientes. Decir “ohhh si, ese cree q es fotógrafo porque tiene unas mujeres en su página” es faltarles el respeto a esas mujeres que ahí están. O decir “yo también puedo poner fotos de mi perro y eso no me hace fotógrafo” es mostrar tu ignorancia en todas las horas que llevó conseguir esas poses geniales con esa mascota, más el tiempo de edición. Hasta algo tan impersonal como un postre lleva su procedimiento, tiempo y trabajo.

     Por lo tanto, mi cliente no es menos importante que el tuyo, y si tu fuerte son las bodas, bien por ti, pero eso solo te hace cubrir solamente un área de los millones de momentos que tiene la vida, listos para ser capturados por el lente de muchos de nosotros.

7.- El cliente de tu colega es sagrado, ¡no se toca!

     Una cosa es la competitividad y otra muy fea es criticar el trabajo de un fotógrafo para ganarse al cliente. Eso es desleal y poco ético. Una vez, en un evento de danza que supervisaba y tenía un equipo externo de fotógrafos trabajando, vi a un tipo que salió corriendo a hablar con la dueña de la academia, y quedé petrificada cuando escuché como criticaba el proceder de sus colegas. Ella le respondió muy diplomáticamente, diciendo que tenían años con ese equipo y estaban satisfechos, sin embargo, este tipo continuaba hasta que ella le respondió que ella era libre de contratar a quien quisiera y que su actitud le parecía desleal, y que si tenía algo que aportar o alguna sugerencia, que llamaría al jefe del equipo de fotografía para que se lo dijera en la cara. El tipo se disculpó y se fue. 

     Es bueno aclararle a este tipo de personas que, si el cliente no está satisfecho con el trabajo, el mismo buscará otra opción, y créanme, al que menos van a llamar es al que intentó quitarle el puesto al fotógrafo de turno. Nunca haga algo así y huya de los que tienen esta actitud, nunca se sabe si usted será la próxima víctima. 

8.- Se original

     Por favor… por lo que más quieras, NO COPIES!. Una cosa es tomar una idea de la forma de fotografiar de alguien y otra es hacer una réplica pero con diferente modelo. Busca lo que te hace “diferente”, habla con tus clientes o amigos y pregúntales que es lo q les gusta de tu trabajo y convierte eso en tu sello personal y mejóralo. Aparte de contar una historia, las fotos deben tener algo de ti que te identifique, que cuando alguien vea una foto sepa al instante que la tomaste tú y no que te digan “se parece a las fotos que toma fulanito”.

9.- La discriminación no va con el oficio.


     Ni con este oficio ni con ninguno. Este punto va dedicado a aquel minúsculo grupo que todavía cree que una mujer no puede ser una excelente profesional. Como preámbulo podríamos citar aquí el punto 6 y 7, agregando el hecho de que no deberían menospreciarse, ser hombre no es una desventaja. Más de una vez he tenido que escuchar comentarios como que “fulanita” consiguió el contrato con ese cliente gracias a su “trasero”. Señores, antes de caer en un cliché tan barato y pasado de moda, AVERIGUE, INDAGUE, INFORMESE. Parece mentira que a estas alturas del siglo XXI todavía haya hombres que utilicen este argumento para convencer a los demás de que esa mujer no es capaz de lograr algo sin sus atributos físicos. A veces me pregunto: ¿pensarán lo mismo de sus madres, esposas, hermanas o novias cuando ellas tienen un triunfo laboral? En lo personal, si tuviera una pareja que es capaz de soltar un comentario en público denigrando la integridad de una mujer, saldría huyendo inmediatamente porque… si eso lo hace con alguien que ni conoce, ¿que no dirá de mi si algún día terminamos? O ¿realmente está celebrando mi ascenso o pensará que tuve que dejarme manosear para obtenerlo? Da qué pensar. 

Por lo tanto, si queremos que se nos respete en este gremio solo hay que aplicar algunas cosas:
 

- Demos el mismo respeto que queremos recibir.

- Si nos piden una opinión, opinemos, no destruyamos, y si lo que vamos a decir no aporta nada positivo, mejor quedarse callados.

- Aceptemos que cada público tiene un fotógrafo a su medida, y si el cliente está satisfecho, ¿quiénes somos nosotros para decir lo contrario?

- Valoremos el trabajo de nuestros colegas, de la misma forma que queremos que se valore nuestro trabajo y ¡apoyémonos!

- Cada colega tiene su forma de trabajar y los equipos que desea usar, respetemos eso.

- Estudia, practica, actualízate, nunca se deja de aprender, más en este mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados.

     Y por último, no  somos  monedita de  oro  para caerle  bien  a todo  el  mundo,  críticas siempre las va a haber, pero lo importante aquí es que  nuestro cliente esté satisfecho con nuestro trabajo, esa es la crítica que nos debe importar.


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